Las Sectas que dividen

Miércoles 21 de Marzo del 2007
Sectas
Honduras
Por: Pr. Mario Fumero*
Existen dentro de los movimientos cristianos, tanto católicos como evangélicos, grupos que proclaman y enseñan actitudes sectarias. ¿Qué significa el término secta? La palabra secta procede del concepto de segrega, excluir a otros que tiene mi mismo punto de vista, considerando mi creencia como única, valedera, exclusiva de mi grupo y que salva y rechazando a los que no forman parte de mi grupo. Por regla general las sectas se distinguen por dos actitudes específicas:
1º. Se consideran los mejores y únicos en poseer la verdad.
2º. Siguen a un líder carismático que proclama una visión propia absoluta y única que anula
Actualmente estos movimientos tienen dos tendencias: Unos que forjan sectas explotadoras de la fe, por lo que le lavan el cerebro a sus miembros para explotarles económicamente, y otros son sectas apocalípticas que promueven el fin del mundo o el cambio radical del sistema imperante mediante métodos muchas veces violentos o extremistas. Pero lo peor de los movimientos religiosos sectarios no está en los puntos expuestos, sino la forma en que dividen la iglesia, e incluso a las familias, ya que los pertenecientes a estos movimientos sectarios se vuelven críticos, separatistas, condenatorios y agresivos hacia todos aquellos que no compartan su punto de vista, por lo que llegan incluso a hostigar, perseguir y atentar contra los que les critiquen por sus ideas radicales, o deserten de la secta.
Por regla general estos grupos giran en torno a la visión de su líder, el cual se vuelve "iluminado" y sagrado en sus proclamas. Sus adeptos se vuelven seguidores de hombres, más que de principios. Estos líderes sectarios usan el ocultismo y la manipulación mental, con técnicas muchas veces psicológicas o metafísicas. Actualmente el mundo evangélico se encuentra amenazado por estos apóstoles iluminados que se hacen poseedores absoluto de una verdad que obedece a sus deseos de poder y no a un principio bíblico sólido.
Entre los movimientos peligrosos, por su actitud agresiva y absorbente están los seguidores del llamado "Jesucristo hombre" José Luis de Jesús Miranda, fundador de la secta "Creciendo en Gracia", la cual tiende a imponer sus ideas hostigando y actuando violentamente en contra de las actividades evangélicas y católicas, pues pretenden conquistar el mundo e imponer su criterio. El otro movimiento, más sutil e infiltrado en las iglesias evangélicas es fundado por el pastor César Castellanos y el cual se llama "El Gobierno de los Doce" o más conocido por G12. Este movimiento divide y destruye iglesias denominacionales e incluso separa las familias. Conozco casos de personas que al participar en los "encuentros" de estos movimientos, se radicalizaron al punto que rompieron la comunión con su propia familia, porque estos no aceptaron esta llamada Visión de Castellanos.
Recientemente seguidores del G12 en Estados Unidos atacaron a una desertora de ese movimiento llamada Ambar Díaz y líderes de esta secta han publicado una lista de personas que se oponen al gobierno de los 12 proclamando maldiciones, e incluso sentencias de posibles ataques físicos. No dudo nada de esto, porque aquellas iglesias y pastores que han entrado a este mover, se radicalizan al extremo de echar de sus iglesias a los miembros que no comparten esta visión, cosa que personalmente he comprobado en varias ciudades a donde he ido a predicar. Incluso tengo en mi iglesia de Tegucigalpa el caso de una hermana que trabajaba como maestra en una escuela de una iglesia vecina que abrazó esta ideología sectaria, y fue despedida de su trabajo por no ir a los llamados "encuentros" y por pertenecer a una iglesia cuyo pastor (el que escribe este artículo) escribió y criticó las ideas antibíblicas de este grupo.
Mientras Jesús enseñó que el no estar contra él hay que dejarle predicar, estos prohíben y afirman que el que no está con ellos hay que hostigarlos e incluso perseguirlos (Lucas 9:49-50). Estos movimientos absorbentes, visionarios y sectarios son el "SIDA" espiritual que destruye la unidad eclesial y familiar, y no debemos permitir que tales ideas de hombres nos dividan, porque el evangelio de Jesús nos lleva a la unidad y armonía, y todo lo que sea contrario a ello, ni proviene de Dios, ni debemos aceptarlo.

* El pastor Mario Fumero es ministro de las Asambleas de Dios y radica en Honduras. Haciendo uso de un estilo bíblico y directo, escribe en varias revistas evangélicas sobre temas de actualiad relacionados con la familia, las drogas y las iglesias, saliendo al frente de las tergiversaciones y abusos que se cometen en nombre del Evangelio y del Espíritu, con una valiente denuncia de todo tipo de fraude ministerial.
Sitio Web del Pr. Mario Fumero:
http://www.mfumeroinforma.com
Email: mario.fumero@gmail.com