La Única Esperanza en la Tempestad Venidera




Martes 29 de Mayo del 2007
Iglesia
 Estados Unidos

Por: Rev. David Wilkerson*


Dios prometió al profeta Zacarías que en los últimos días, El sería una pared de fuego protectora alrededor de su gente: 'Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor... (Zacarías 2:5).

Igualmente Isaías testifica: Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro'. (Isaías 25:4). 'Y habrá un abrigo para sombra contra el calor del día, para refugio y escondedero contra el turbión y contra el aguacero'. (Isaías 4:6).

Estas promesas están para confortarnos anticipadamente - porque todos los profetas nos advierten de una gran tormenta que se avecina en los días finales, la cual golpeará con fiereza la pared de protección de Dios.

Verdaderamente, Jesús dice que esta tormenta venidera será tan espantosa y abrumadora que el corazón de las personas va a desvanecerse a medida que vean esta tormenta desarrollarse (ver Lucas 21:26). Ahora, si Jesús dice que esta tormenta va a ser feroz, podemos darnos cuenta que va a ser un momento pavoroso de la historia. No obstante, la Biblia nos asegura que Dios nunca envía juicio a ninguna sociedad sin antes primero revelarle a sus profetas cual es el plan que El piensa realizar: 'Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas'. (Amós 3:7).

Esta es una maravillosa expresión del gran amor de nuestro Señor por Su pueblo. Y si Usted estudia los escritos de los profetas bíblicos cuidadosamente, Usted verá que el Señor actúa de esta forma consistentemente. Justo antes de una inminente tormenta de juicio, El siempre ordena a sus profetas que adviertan al pueblo que se vuelva a El: 'Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas'. (Oseas 12:10).

Mas aún, Dios es fiel en hablar en tiempos de prosperidad, justo antes de que la furia de su juicio golpee. Mientras que las nubes de la tormenta están todavía reuniéndose, El levanta voces proféticas por toda la tierra. Y, de acuerdo a la escritura cuando una nación pecadora estaba en prosperidad y en paz, Dios le dijo a sus profetas que advirtieran que los buenos tiempos pronto terminarían: '¿No son éstas las palabras que proclamó Jehová por medio de los profetas primeros, cuando Jerusalén estaba habitada y tranquila...' (Zacarías 7:7).

Hay tiempos en que Dios hizo su mensaje muy fuerte, el instruyó a su mensajero para que publicasen mensajes cortantes, duros: 'Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale'. (Oseas 6:5). En otras palabras: 'La palabra que yo le traeré será tan clara, ella le golpeará si su corazón está realmente abierto. ¡Ella causará que Ud. caiga sobre su rostro y se arrepienta!'.

Nosotros siempre tenemos que tener en mente, que el propósito único de Dios al llamarnos amorosamente de vuelta a Sí mismo es protegernos en esos tiempos de tormenta. Sin embargo, a menudo en las historias bíblicas, cuando El dio ese tipo de advertencias, la gente rehusó escucharlo. 'Y les envió profetas para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los escucharon'. (2 Crónicas 24:19).

Casi siempre, el pueblo de Dios creció cansado de estas advertencias. Esto fue especialmente cierto cuando un profeta proclamó acerca de una tormenta venidera por un período de años, pero la sociedad continuó estando en prosperidad y en paz. Con el tiempo, la gente simplemente se desentendía de la voz del profeta. Ellos simplemente no querían oírla más.

 

Nosotros vemos esto en la respuesta de los israelitas al profeta Isaías. Ellos le dijeron: 'Que dicen los videntes: no veáis; y a los profetas: No nos profetiséis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras...'(Isaías 30:10).

¿Puede usted imaginarse alguna vez cayendo en semejante situación? Estas personas sabían que Isaías estaba diciendo la verdad - que una gran tormenta se avecinaba - ¡Pero ellos se cansaron de oír de ello! Ellos preferían oír 'cosas suaves'. Y la palabra hebrea para 'suave' aquí significa 'placentera, imperturbable'. En otras palabras, ellos le estaban diciendo a Isaías; 'no nos predique de nada que nos haga perder el status quo o que nos ponga nerviosos'.

Esta misma condición está deslizándose en la iglesia de Jesucristo hoy en día. Creyentes que habían sido devotos a Jesús por años ahora encienden sus televisores sólo para ver más reportes horribles de violencia, desastres, hambre, crimen, inmoralidad. Después de un tiempo, sus mentes se saturan de todas esas malas noticias y sus corazones se endurecen frente a ellas. Para ellos, inclusive los peores reportes de noticias son 'solamente otro reportaje'.

Yo generalmente me pregunto: ¿Ya no hay nada que pueda movilizarnos? Ya hemos oído todo tipo de mala noticia que sea posible de ser escuchada. ¿Que otro desastre o calamidad queda que pueda impactarnos?

Amado, ¡Dios está horrorizado de este tipo de respuesta de entre Su pueblo! Nosotros vemos esto en las advertencias del profeta Ezequiel. En el tiempo en que Ezequiel profetizó, Israel era próspero y estaba en paz con las naciones que lo rodeaban. Sin embargo el Señor le dijo a Ezequiel que le diera al pueblo este mensaje: 'Y convertiré la tierra en desierto y en soledad, y cesará la soberbia de su poderío; y los montes de Israel serán asolados hasta que no haya quien pase. Y sabrán que yo soy Jehová, cuando convierta la tierra en soledad y en desierto, por todas las abominaciones que han hecho'. (Ezequiel 33:28-29).

El profeta recorrió la tierra de arriba a abajo, predicando las advertencias de Dios por varios años. Pero la gente se cansó de oírle. Después de todo, a lo largo de los años ninguna de las palabras de Ezequiel habían sucedido. Por el contrario, ¡La nación creció en prosperidad!

Con el tiempo, las profecías de Ezequiel se transformaron en una fuente de entretenimiento para la gente. Ellos comenzaron a darle apodos a sus espaldas - apodos que fueron probablemente similares a los que yo he estado recibiendo por años. 'Predicador del día del juicio', 'El hombre que nunca sonríe', 'El señor malas nuevas'. Finalmente Ezequiel se hastió y dijo, 'Señor, me has engañado. Nada de lo que me has dicho ha sucedido. ¡Y ahora todos me ridiculizan!

'Y tú, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de ti junto a las paredes y a las puertas de las casas, y habla el uno con el otro, cada uno con su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd qué palabra viene de Jehová. Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra'. (Ezequiel 33:30-33).

Permítame preguntarle: Ha llegado Usted al lugar en el cual se ha dicho en su corazón, '¡Ya lo he oído antes. Ya no quiero escuchar nada más'! Si lo ha hecho ¡Cuidado!


¡Así como fue con todas
las sociedades e Iglesias en el pasado,
la Iglesia hoy no está de humor
para recibir malas noticias!



La mayoría de los meros asistentes a la Iglesia hoy en día notoriamente rechazan todas las profecías de advertencia. En efecto, la Iglesia estadounidense hoy es la que más ha fanfarroneado en la historia en cuanto a 'sentirse bien'. Pero, como Israel, ¡Nosotros sólo estamos experimentado la calma antes de la tormenta!

Mientras Moisés pasaba 40 días en la cima de la montaña, Israel dio rienda suelta a un espíritu de rebeldía. La gente quería divertirse y relajarse, así que abandonaron toda santidad. Usted recuerda el resultado: terminó en una borrachera, en una orgía alrededor de un becerro de oro.

De forma similar, miles de cristianos están arrojando fuera el yugo de Cristo, sacudiéndose todos los límites y restricciones. Esta actitud es predominante en muchos de los libros y revistas que Usted encuentra en librerías cristianas. es casi como si nuestros líderes estuvieran diciendo. '¡Relájense! Dios no es tan duro. El es nuestro papá, y nosotros somos sus hijos, y nosotros estamos para pasarla bien. ¡No deje que nadie perturbe su diversión!'.

¡Hace algunos años, tres pastores de grandes iglesias carismáticas públicamente afirmaron que ellos creían que Dios iba incluso a usar el rock & roll y la música rap para traer el próximo gran avivamiento! Uno de esto ministros incluso declaró que Dios usó a los Beatles para abrir el corazón de las personas al Espíritu Santo. ¡No - nunca! Esos jóvenes hombres glorificaban el sexo y las drogas. ¿Cómo esto puede alguna vez llegar a ser la obra del Espíritu Santo?

Una revista cristiana predijo que el próximo gran movimiento en la iglesia sería un acercamiento al club nocturno, incluyendo en los servicios baile, cerveza y comediantes. Un pastor me dijo que esto ya está ocurriendo en iglesias en Inglaterra y Europa. Las iglesias no pueden mantener el interés de las personas - ¡Entonces las llevan a los clubes nocturnos!

Además. muchas iglesias 'amigas del pecado' en Estados Unidos ahora sirven café durante los servicios matutinos. La gente se sienta con los pies sobre las sillas, sin ponerse de pie nunca para adorar. En una iglesia semejante, un cantante cristiano visitante fue advertido de no cantar nada que mencionara al pecado o a la sangre de Cristo, porque esto podía ofender a los visitantes. ¡Los líderes de esa iglesia estaban tratando de crear una 'zona confortable' para los pecadores!

Puede que a Ud. le resulte difícil imaginarse a los israelíes danzando desnudos alrededor de un becerro de oro. Pero ni por un segundo piense que la misma cosa no podría pasar en la iglesia hoy.

Pronto nosotros vamos a observar formas de religión lascivas, sensuales y blasfemas, salidas directo del abismo del infierno. Sin embargo, la Biblia dice que un tiempo viene en el cual la gente de Dios no va a ruborizarse más. Y ahora mismo la iglesia ya no se avergüenza - ya hemos visto y oído tanto - ¡Sin embargo este es sólo el comienzo!

Ud. pude preguntar - porque tantos ministerios y creyentes están siendo engañados. ¿Por qué hay tan poco discernimiento en la casa de Dios? ¿Por que los movimientos más bizarros y mundanos atraen tantos seguidores? Yo creo que la respuesta está en una profecía de Amós:

'Y he aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová'. (Amós 8:11) Note, este versículo no dice que habrá escasez de predicación. El hecho es que Dios nunca dejará de dar Sus advertencias a Su Iglesia - porque sólo la verdad puede hacernos libres. Esa es la razón por la cual El envía sus profetas, maestros y evangelistas a hablarnos la verdad.

No, la profecía de Amós no es acerca de todos las prédicas frívolas y livianas que oímos hoy, ella no dice que va a ver una escasez de verdad. ¡Más bien, lo que la Iglesia de hoy está experimentando es una falta en escuchar! Hay una falta de voluntad de escuchar la verdadera Palabra de Dios. En vez de esto, la gente esta cerrando sus ojos y oídos, y diciendo: 'Yo no quiero escuchar nada más'.


¡Yo creo que ahora mismo nosotros estamos
experimentando la calma previa a
la tormenta más grande que Estados Unidos
jamás haya sufrido!



Yo primero envié este mensaje como un sermón en la Times Square Church el 4 de abril de 1997. Justo dos días antes que eso, el viernes 2 de abril el mercado de valores alcanzó una alza récord de más de 7,000. Las noticias y las revistas se jactaron:

'Estados Unidos está disfrutando de su mayor prosperidad. El desempleo ha caído a menos del 5%, y hay muy poco conflicto laboral. Los beneficios están en una suba permanente, y el poder adquisitivo de la gente está aumentando. Al mismo tiempo, las tazas de interés son bajas, y la venta de viviendas está aumentando. Estados Unidos está cabalgando sobre la cresta de una ola de buenas nuevas, prosperidad y paz'.

Todo ello suena como buenas nuevas, ¿No es cierto? Sin embargo la Biblia nos dice que cuando sea que la gente esté hablando de 'paz y prosperidad', ¡Vendrá destrucción repentina!

Con el tiempo, he recibido cartas de personas diciendo, 'Usted ha estado profetizando por años acerca de 'nubes tormentosas que se ciernen' y de un crash inminente. Sin embargo, lo único que ha hecho es asustar a un montón de cristianos que confían en su palabra. La verdad es, lo opuesto ha ocurrido. En lugar de vivir una tormenta, hemos visto una explosión, con una prosperidad que ha batido récords. No hay ningún signo en el horizonte que sugiera una crisis venidera.

El hecho es que el apóstol Pablo advirtió que muchos creyentes podrían reaccionar de esta forma: 'Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias'. (2 Pedro 3:3).

En otras palabras: 'La gente dirá, '¿Dónde está la tan anunciada tormenta? ¡Todo sigue ahora como hasta entonces ha sido!

Amado, Dios ha juzgado cada sociedad en el pasado por pecados menores que los de Estados Unidos. Considere:

  • Ninguna otra nación ha matado a más bebés que los Estados Unidos a través del aborto. ¡Nuestra tierra clama por la sangre de estos niños! Nosotros más bien salvamos la vida de una ballena que la de nuestros propios niños.
  • Estados Unidos tiene el nivel más alto de embarazos ilegales en el mundo.
  • El crimen en los adolescentes es el más alto del mundo libre.
  • Los estadounidenses gastan ahora más dinero en comida para perros que en las misiones extranjeras.
  • Nosotros hemos comenzado a glorificar la homosexualidad y el lesbianismo. Nuestros medios de comunicación aplauden la 'braveza' de los homosexuales que declaran su orientación sexual - ¡Pero nosotros tenemos la obligación de llorar por ello! La protagonista del programa de televisión 'Ellen' fue una heroína cuando exhibió su homosexualidad en la televisión nacional. Sin embargo en ese mismo momento, los cristianos alrededor del país deberían haber estado postrados sobre sus rostros clamando a Dios por misericordia ante semejante inmoralidad.
  • Las cadenas de noticias mostraron imágenes de mujeres lesbianas semi-desnudas en Florida celebrando 'La semana del orgullo lésbico'. Un estimado de 30.000 mujeres se reunieron con indulgencia en orgías y borracheras nocturnas durante una semana completa. Y los oficiales aplaudieron y dijeron, 'Es maravilloso que ellas estén todas juntas aquí'. ¡Pero ello debe haber estado quebrando el corazón de Dios! Homosexuales radicales gritan a la sociedad, 'En tu rostro'. Sin embargo lo que ellos realmente estaban diciendo es, 'En tu rostro, Dios'!
  • Estados Unidos ha descaradamente pateado a Dios fuera de las escuelas y de las cortes. ¡Ahora hay incluso un movimiento que pretende remover Su nombre de la 'Promesa de lealtad' y de toda las monedas estadounidenses!
  • Cincuenta millones de estadounidenses ahora fuman marihuana y muchos millones más están están enganchados con heroína, crack y otras drogas duras.
  • Nuestras escuelas se han transformado en bastiones de blasfemia y agnosticismo. A nuestros niños les han sacado todos los estándares morales, denegado todo el acceso a Dios - y ellos han reaccionado convirtiéndose en más violentos y rebeldes.

Amado, Dios destruyó la generación de Noé, así como Sodoma, por pecados menores que los nuestros. ¡Que arrogancia pensar que mientras que estas sociedades fueron juzgadas severamente, nosotros podremos ser perdonados!


Muy pronto, Estados Unidos se va a
despertar a un repentino reporte de
noticias de calamidades - ¡Y la tormenta
va a estar sobre nosotros repentinamente!



El salmista describe como la vara de juicio de Dios va a caer de la noche a la mañana. 'Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino está fermentado, lleno de mistura; y él derrama del mismo; hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra...Quebrantaré todo el poderío de los pecadores, pero el poder del justo será exaltado. (Salmo 75: 8 y 10).

En Apocalipsis, esta copa es llamada '...la copa de su ira...' 'El también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira, y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero'. (Apocalipsis 14:10). En otras palabras, está llena de la ira de Dios. Simplemente diga, la copa de iniquidad de los Estados Unidos está rebosando - ¡Y todos nuestros pecados van a entregarse en Su ira santa!

Usted puede estar diciendo, '¿Por que Usted tiene que poner ese temor en la gente? ¿Por que no debemos simplemente disfrutar de esta prosperidad mientras la tenemos? Usted debería estar contento acerca de todas las cosas buenas que están pasando, especialmente en la ciudad de Nueva York. Walt Disney se ha mudado y ha tomado la tan malograda calle 42. Ahora todo el hollín y las tiendas de pornografía han desaparecido, y todo está orientado a la familia en el Times Square. No habrá aquí ninguna orgía, como Usted predijo, sobre miles de otros problemas. ¡Relájese pastor, y disfrute!

No. ¡Mickey Mouse no puede detener la tormenta venidera! De hecho, Disney se ha convertido en uno de los sistemas de medios más corruptos. Sus películas abundan en homosexualidad, violencia y en lo oculto. Es más, semejante negocio es la justa razón por la cual Dios enviará la tormenta - ¡Y esta vendrá pronto!

Yo recuerdo cuando era un niño escuchar un reporte súbito que instantáneamente cambió el letargo de paz de Estados Unidos. Nuestra familia viajaba en un hermosa y pacífica tarde de domingo hacia una iglesia de las afueras en donde mi padre iba a predicar. Justo nos habíamos detenido por un helado cuando escuchamos un flash informativo en la radio de nuestro auto: 'Interrumpimos este programa para traerles este reporte de noticias: ¡Japón ha bombardeado Pearl Harbor'! Yo todavía recuerdo la cara de mi padre, de completo descreimiento.

Esa noche en la iglesia, todos estaban desconcertados. '¿Qué está pasando?' se preguntaban en voz alta. ¿Como podemos ser bombardeados de repente?' En los días que siguieron, pusimos protectores con los cuales debimos cubrir las ventanas en nuestros hogares y en las escuelas. ¡Todos temían un repentino bombardeo!

Y amado, así de repente es que la tormenta va a golpear. Ella vendrá como un ladrón en la noche, trayendo repentino pánico y descreimiento. Ahora mismo muchos de ustedes deben estar pensando '¡Déjela venir!' Si la calamidad golpea, yo voy a tratar con ella. Después de todo, yo estoy en las manos de Dios. Yo voy a estar preparado - así que no me voy a preocupar por ello. Jesús me va a ver atravesarla'.

Sin embargo, permítame preguntarle: ¿Por que Dios le dice a sus profetas que clamen sus advertencias de los techos de las casas? El quiere advertirle a Su pueblo - ¡Que nos conmovamos a buscarle! El quiere convencernos de nuestra culpa por todos nuestros intentos de sacudirnos el yelmo de Cristo y de acomodarnos al mundo. El quiere que mantengamos nuestros ojos sólo en Jesús - para buscar las cosas santas - ¡Porque esas son las únicas cosas que van a mantenerse en la tormenta venidera!


¡Ahora permítame darle la única esperanza
para la tormenta venidera!



Justo antes de su muerte y resurrección, Jesús encaró una horrible tormenta que estaba por llegar. El vio lo que estaba por venir: Jerusalén sería rodeada por poderosos ejércitos, el templo sería destruido, la ciudad sería quemada hasta sus cenizas y miles de personas morirían en cruces levantadas por el enemigo invasor. ¡La ciudad entera estaba a punto de desplomarse!

Ahora, Jesús era la personificación misma del amor de Dios. Y aún mas, El advirtió, profetizó y lloró sobre Su sociedad, porque vio lo que estaba viniendo. 'Porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora ni la habrá.

Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados' (Mateo 24: 21-22).

Si Usted piensa acerca de esto, los días de Jesús eran muy similares a los nuestros: la paz, la calma y la prosperidad reinaban. Los niños jugaban en las calles. No había señales de juicio por ningún lado. Sin embargo Jesús describía su sociedad como una generación de víboras: sacerdotes que robaban a viudas, incrédulos blasfemos, adúlteros, abusadores de niños, una iglesia corrupta llena de cambistas, un ministerio lleno de lobos con piel de oveja, falsos acusadores, mentirosos, engañadores, hipócritas, amadores del placer, fornicarios, niños corruptos. El advirtió 'Ustedes están próximos a ser rodeados por ejércitos enemigos. Ahora, preparen sus corazones - ¡Porque se avecina una tormenta!

Cuando por primera vez preparé este mensaje, me sumergí en un espíritu de profecía. En todo lo que podía pensar era un la terrible condición de la iglesia, y en como el diablo estaba usando sutiles demonios para engañar a los elegidos de Dios. Los cristianos parecían estar enfocados mayormente en sus propias necesidades - 'mis necesidades, mis problemas, mi pasado, mi futuro - cómo mis padres me lastimaron, como la iglesia me ha herido, cómo mis amigos me han fallado...' ¡El pueblo de Dios ya no clamaba más por este mundo agonizante!

Por un tiempo, esta verdad me inundó. Luego el Espíritu Santo me mostró como nuestro Señor reaccionó ante la tormenta venidera. El apóstol Juan escribe, 'En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es así somos nosotros en este mundo'. (1 Juan 4:17) El simple hecho es, nosotros tenemos que tener el pensamiento de Jesús en todas las cosas - ¡O nuestros corazones van a fallarnos!

La Biblia no da evidencia de Cristo abatido, con temor o desesperanzado. El no tuvo pánico o desesperación. Jesús sabía el resultado final. ¡El sabía que las puertas del infierno no prevalecerían en contra del pueblo de Dios!

David nos da un panorama claro de la actitud de Jesús cuando enfrentó la tormenta venidera. El habla proféticamente de Jesús diciendo 'Porque David dice de El: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido'. (Hechos 2:25) El significado literal aquí es, 'Yo estaba siempre en Su presencia, mirando Su rostro'. David citó a Jesús diciendo, 'Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza'. (versículo 26). Aquí hay un secreto: ¡Jesús mantuvo al Padre siempre ante Sí!

Jesús continuamente buscó lugares secretos para estar con Su Padre. Y fue sólo después de estar en la presencia de Dios que Cristo salió a ministrar, completamente persuadido de que Su Padre estaba con El: ' ¡El está a mi diestra - y nada en este mundo puede moverme! La palabra griega aquí para 'moverse' significa 'agitar o sacudir, perturbar'. Jesús estaba diciendo, 'Ninguno de estos problemas, maldades o eventos venideros pueden derribarme o sacudir mi confianza. ¡Mi Padre está en completo control!

Amado, si nosotros hemos de enfrentar la tormenta venidera, entonces debemos estar preparados para que nada disturbe nuestro espíritu. Y la única forma de hacer esto es pasar tiempo en la presencia del Padre, buscando Su rostro. Debemos encerrarnos con El -sobre nuestras rodillas- ¡Hasta que estemos completamente persuadidos que El está a nuestra mano derecha!

Dios claramente nos está diciendo: 'No se mueva o agite por nada que vea. Mantenga sus ojos fijos en Mi - ¡Y mantendrá su gozo! Y de acuerdo con David Jesús testificó, 'Me hiciste conocer los caminos de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia'. (Hechos 2:28).

Es como si Cristo nos dijera: 'Yo he enfrentado todo lo que ustedes van a enfrentar en estos tiempos. Yo tuve el mismo sentimiento profético porque yo vi la tormenta que se avecinaba. Pero yo corrí a la presencia de Mi Padre, ¡Y El se llevó todas mis preocupaciones! El me mostró el final de todo. Y en Su presencia yo encontré todo el gozo, esperanza y descanso que jamás haya necesitado, hasta el mismo final. ¡Yo tengo paz y gozo porque he estado con El! 'Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza'. (versículo 26).


¡A Dios sea la Gloria!.

Traducido por Renata Viglione. HTML por Carlos Colón y Edición del Texto por Renata Viglione.

Usado con permiso por World Challenge, P. O. Box 260, Lindale, TX 75771, USA.

Derecho de autor © 1999 por World Challenge, Lindale, Texas, USA.



* El reverendo David Wilkerson es un predicador que nunca ha evitado enfrentarse al peligro de las bandas de los barrios bajos del Bronx, Brooklyn y Manhattan, con tal de llevarles el Evangelio del amor de Dios. También se ha dirigido a los cristianos con preocupación por mucho de lo que está ocurriendo en medio de las iglesias, como el mensaje de prosperidad, “la mayor aberración del Evangelio en toda su historia.” Y de los que “no hablan de la cruz ni de la santidad; del pecado ni del juicio.” Algunos de sus libros más conocidos son: La cruz y el puñal; Sexo y drogas; Camino de Jesús ; La profecía; David Wilkerson exhorta a la iglesia; Profetas con vendas mágicas; Toque de trompeta en Sión; La visión. El libro “La cruz y el puñal” marcó el comienzo de una popularidad que trascendió las paredes de la Iglesia Evangélica. Su converso más notable es Nicky Cruz. Actualmente pastorea la Iglesia Time Square, que se ha convertido en una de las congregaciones más numerosas de Nueva York, Estados Unidos de América.

NOTA:

Puede leer otras prédicas del reverendo David Wilkerson en el siguiente enlace web:

http://www.tscpulpitseries.org/spanish.html

Sitio Web del Ministerio del Rev. David Wilkerson (en inglés):

http://www.davidwilkerson.org

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) procura atraer a los pentecostales




Lunes 28 de Mayo del 2007
Iglesia
Chile

Por: Dr. Nadir Carreño Maufras*

2ª de Pedro 2:1-3: “Pero hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado. Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas, sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda y su perdición no se duerme”.

Efesios 4:14: “Que ya no seamos niños fluctuantes y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagemas de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error”.

Romanos 16:17-18: “Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la DOCTRINA que vosotros habéis aprendido y APARTÁOS DE ELLOS. Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino a sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples”.

INTRODUCCIÓN

Por causa del tiempo, en general, seré bastante esquemático y daré pocas citas. Sin embargo, lo que diré no son opiniones personales, salvo algún caso que señalaré expresamente, sino lo que los propios ecuménicos declaran por escrito. El fundamento documental de lo que diré se encuentra en la literatura ecuménica y en el material escrito de que dispone la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas (CIEF).

Como siempre, me atendré al concepto bíblico de las Escrituras como ÚNICA (no suprema) regla de fe y de conducta, según 2ª de Timoteo 3:16-17: “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea PERFECTO, ENTERAMENTE INSTRUIDO para toda buena obra”.

Es por esta razón que no podemos entendernos con los ecuménicos que, en general, no aceptan estos principios básicos, fundamento de todo lo que creemos.

A) LA RAMERA O BABILONIA APOCALÍPTICA


Citaré algunos versículos de Apocalipsis 17, que la describen:

“Y vino uno de los siete ángeles… y habló conmigo, diciéndome: Ven acá y te mostraré la condenación de la grande ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación… Y la mujer estaba vestida de púrpura y de escarlata y dorada con oro y adornada de piedras preciosas y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano, lleno de abominaciones y de la suciedad de su fornicación y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS FORNICACIONES Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Y vi la mujer embriagada de la sangre de los santos y de los mártires de Jesús… Y él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas… Y la mujer que has visto es la grande ciudad que tiene reino sobre los reyes de la tierra”. (versículos 1-2, 4-6, 15 y 18).


La Gran Ramera del Apocalipsis 17


Según este pasaje:

1) Es una organización mundial;

2) Ha seducido a los poderes políticos de la tierra;

3) Ama las vestiduras y las joyas ricas y fastuosas;

4) Está llena de fornicación y suciedad, es decir, no es fiel a Dios y, por lo tanto, a su Palabra;

5) Su característica básica es: CONFUSIÓN;

6) Es sanguinaria, persigue y mata (cuando puede) a los santos; y

7) Tiene su asiento en Roma.

Tengo la convicción firme de que esta organización es la iglesia mundial que quiere el Movimiento Ecuménico, con su centro en Roma y que los acontecimientos mundiales se encaminan en la dirección que se revela en este capítulo 17 de Apocalipsis, salvo que la situación mundial cambiara notoriamente.

En otras palabras, creo que se constituirá una iglesia mundial o ecuménica, encabezada o dominada por la Iglesia Católico-Romana (ICR), que esta iglesia apoyará al gobernante ateo mundial que se manifestará durante el período de la gran tribulación, que ese gobernante la halagará y usará como medio para obtener sus propósitos de dominio universal, aunque secretamente la aborrecerá y que, una vez conseguido su propósito, él mismo la destruirá.


Es necesario, en relación con esta identificación de la Gran Ramera, señalar hasta qué punto tanto la Iglesia Católico-Romana (ICR) como el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) han sido y son intolerantes y perseguidores.


La Gran Ramera del Apocalipsis 17


Respecto a la Iglesia Católico-Romana (ICR), son bien conocidas las masacres masivas que realizó en Bohemia, los Países Bajos, Francia, Irlanda, etc. Y los actos de su siniestra Inquisición. Éstos no son sólo hechos ocurridos en un lejano pasado. No hace tanto tiempo que se produjo la llamada “violencia” en Colombia, durante la cual un elevado número de evangélicos fue asesinado y sus hogares y templos saqueados e incendiados. Todavía viven muchas de sus víctimas. Hasta ahora mismo, pastores y fieles son asesinados y sus templos incendiados en Chiapas, sur de México, acusándolos de “subversivos”.

Es verdad que el espíritu de los tiempos restringe grandemente la represión sangrienta, pero el espíritu que la ha motivado sigue muy vivo, en formas más sutiles de persecución y discriminación. Para no referirme sino a nuestra patria, encontramos en todos los ámbitos ese espíritu: negativa a cumplir la ley que exige que haya profesores evangélicos en los colegios; negativa de aceptar capellanes evangélicos en las Fuerzas Armadas y otras instituciones públicas; usufructo de caudales públicos para obras estrictamente católico-romanas; erección de estatuas de Alberto Hurtado en lugares públicos, sin tomar en cuenta las creencias y sentimientos de los evangélicos y otros; etcétera.

Por su parte, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) no ha tenido igual oportunidad de perseguir en forma sangrienta, salvo en Camerún, donde creyentes de toda condición, inclusive ancianos, que en algunos casos habían sido los primeros convertidos de su región, fueron expulsados de sus templos, torturados y asesinados, porque se negaban a incorporarse al Movimiento Ecuménico, a lo que quería obligarlos el gobierno. Nunca se oyó que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) hubiera reprobado esta iniquidad.

Pero en lo más sutil, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), que tanto habla de justicia y democracia, no difiere de la Iglesia Católico-Romana (ICR). Su justicia, tolerancia y democracia es sólo para los que concuerdan con él.

Es conocido el carácter secreto o muy restringido de las reuniones del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Podría multiplicar los ejemplos precisos de esto, en contraste con las reuniones del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC), abiertas para quien quiera asistir. Referiré un solo caso: Cuando se realizó la Asamblea del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), rama latinoamericana del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), en la ciudad de Concepción, asistimos a sus sesiones, porque es nuestra norma informarnos lo más directamente posible de los hechos tal cuales son. Nos limitábamos a sentarnos y escuchar, sin interrumpir, ni hablar con los delegados, ni repartir nuestro material informativo. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de que estábamos allí, nos prohibieron entrar. El que no tiene nada que ocultar no actúa en secreto.

Otro ejemplo, éste muy doloroso: Un importante líder ecuménico dijo en una entrevista que la entidad ecuménica que preside tiene “un anhelo de defender la vida y la dignidad, que haya justicia, como preludio de la paz… esa paz tiene que estar precedida por justicia, pan, trabajo, dignidad para todos”. Sin embargo, ese mismo dignatario participó en el encarcelamiento del obispo Carlos Huacani, de Bolivia, en condiciones inhumanas y a pesar de estar dicho obispo muy enfermo. Esto fue conseguido con violencia y valiéndose de la influencia de su institución en las autoridades de gobierno y justicia y con acusaciones evidentísimamente falsas. Sólo fue liberado mediante la intervención de un abogado nuestro y en condiciones de una injusticia flagrante, que todavía le afectan notoriamente. Hay que considerar que Carlos Huacani es un hombre de extracción humilde, de uno de los pueblos aborígenes, pero que llegó a ser profesor universitario por su esfuerzo e inteligencia.

Otro ejemplo: Cuando la Iglesia Presbiteriana de Corea se separó del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), éste le quitó inmediatamente todo apoyo financiero, incluido el que le prestaba para sostener los huérfanos de la guerra. No les importó que esos niños pudieran morirse de hambre, lo que habría ocurrido muy posiblemente, si no es por la ayuda que prestó el Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC) para suplir la urgente necesidad. ¡Hasta allí llegó solamente su “justicia social”!


Primera reunión del CMI en Amsterdam, Holanda en 1948


B) EL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS (CMI)

Me referiré al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) sólo en relación con el tema de esta conferencia. Su historia y actual conformación están a disposición de cualquier interesado, tanto en Internet como en la literatura disponible en la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas (CIEF).

1) Caracteriza al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) su teología liberal, que rechaza la inspiración completa y verbal de las Escrituras y su carácter de ÚNICA regla de fe y conducta;

De este rechazo resulta la negación de la plena y propia divinidad de Jesucristo, de su nacimiento virginal, de su impecabilidad, de su sacrificio expiatorio y substitucional, de la realidad de sus milagros, de su resurrección literal, de su ascensión al cielo y de su Segunda Venida.

En el mejor de los casos la teología liberal declara que estas doctrinas son sólo teorías, tan válidas como sus contrarias, aunque más bien cree que sólo son mitos.

2) Actualmente domina el pensamiento del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) una forma más refinada de liberalismo: la neo-ortodoxia o barthianismo, que se presenta como contraria al racionalismo liberal, pero que llega a sus mismas conclusiones.

La neo-ortodoxia hace declaraciones muy bíblicas en la letra, pero les da a las palabras sentidos completamente contrarios a las Escrituras. Para dejar esto perfectamente claro: un célebre neo-ortodoxo hablaba de la resurrección. Alguien le preguntó qué entendía él por resurrección y su respuesta fue: “Resurrección son las modernas revoluciones sociales”.

Esta teología permite también hacer declaraciones contradictorias. Por ejemplo: “No podemos señalar ningún otro camino de salvación, sino Jesucristo; al mismo tiempo, no podemos poner límite alguno al poder redentor de Dios”. Es decir, sólo por Cristo uno se puede salvar, pero también se salvan los de otras religiones que no creen en Cristo.

De este modo, muchos creyentes ingenuos o mal informados son atrapados en las redes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).


3) Desde el comienzo el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ha sustentado una posición más sociológica que teológica. No porque sí algunos de sus líderes destacados son sociólogos.

Ésta es una herencia del liberalismo teológico del siglo XIX que, al no tener nada mejor que ofrecer, pues se había quedado sin evangelio redentor, ofreció como substituto el “evangelio social”. Éste es otro evangelio que cae en la condena de Gálatas 1: 6-9: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó a la gracia de Cristo a otro evangelio. No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas aun si nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora os decimos otra vez: si alguno os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema”.

Una y otra vez el actual Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Samuel Kobia, igual que sus antecesores e igual que las publicaciones del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), dice que el ecumenismo persigue la justicia, la paz y salvaguardar la integridad de la creación. A esto es a lo que llama “testimonio profético” del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Esto se expresa también en la preocupación por atender a las necesidades humanas (no a la voluntad de Dios dada a conocer en su palabra, la Biblia). El lector puede juzgar por sí mismo, si se considera que lo que se discutirá en la Novena Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), programada para febrero de 2006, en Porto Alegre, Brasil, es:

- “Erradicación de la pobreza;
- Derechos humanos;
- Justicia Social;
- Relaciones con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional”.


Logo de la 9a Asamblea del CMI en Porto Alegre, Brasil
14 al 23 de febrero del 2006


En el pasado, los ecuménicos ponían mucho énfasis en la construcción del “reino de Dios”, al que concebían y siguen concibiendo como un orden socialista que elimine la injusticia y la pobreza. Ignoran las palabras del Señor: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36). De hecho, critican mucho a los evangélicos bíblicos y a los pentecostales por su falta de lo que ellos llaman y consideran “compromiso social”.

Nosotros estamos convencidos, y creo que la experiencia nos da la razón, que las luchas sociopolíticas de los inconversos y de los cristianos apóstatas para conseguir la justicia son como una gota de agua en el océano del pecado de todos los seres humanos, que los hace egoístas y orgullosos. No nos mandó Dios a involucrarnos en las luchas del mundo, porque estamos en el mundo, pero no somos del mundo. También ansiamos la justicia y la paz, pero la única manera de obtenerlas es por la conversión, por ser hechos nuevas criaturas por la fe en Cristo, en su sacrificio completo y perfecto por nuestros pecados y por su morada y la del Espíritu Santo en nosotros. Esto transforma al ser humano desde adentro, profundamente y no es una simple máscara o vestidura que oculte la corrupción del corazón. Nuestra contribución a la justicia y la paz es la predicación del único evangelio, el que se da a conocer en la Biblia.

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) también habla del “evangelio”, pero es notorio que nunca lo relaciona con la Palabra de Dios, porque para él el evangelio no es el poder de Dios para la salvación de nuestras almas, sino su programa sociopolítico de mejora y reforma del mundo.


La salvaguarda de la integridad de la creación que caracteriza al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) se refiere a la ecología y por eso en los púlpitos ecuménicos se pueden escuchar predicaciones -en realidad discursos- ecológico-humanistas, que no contienen alimento alguno para el alma.

El mal llamado “testimonio profético” del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es lo que él llama LA MISIÓN dada por Dios a la iglesia. El lector nunca oirá al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y a los ecuménicos hablar de “las misiones”. La misión, para los ecuménicos, es establecer en la tierra un mundo ideal por la acción de la iglesia. La Biblia nos dice que esto es imposible y que tal mundo ideal sólo será posible por la omnipotencia de Dios, cuando Cristo vuelva.

“He aquí que vienen los días, dice Jehová, y despertaré a David renuevo justo y reinará Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra” (Jeremías 23:5).

Con ocasión de la visita de altos representantes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) al recién electo papa Benedicto XVI, Samuel Kobia propuso colaboración en tres puntos: comprensión de la iglesia, espiritualidad y formación ecuménica.

La “espiritualidad” de la cual habla Kobia y muchos otros ecuménicos es sólo una palabra para cazar incautos, porque él mismo la define así: “Es la búsqueda de un fundamento santo sobre el que podamos mantenernos y desde el cual ejercer un efecto multiplicador sobre un mundo que necesita transformación y esperanza”. Ya me he referido al sentido sociopolítico de estos términos. Esta “espiritualidad” no se relaciona en modo alguno con Dios, ni con su Palabra; no consiste en nuestra intimidad con Dios, ni en nuestra obediencia a su Palabra. Lo engañoso del concepto se aprecia bien cuando Kobia habla de los “siglos de espiritualidad viva” de la Iglesia Ortodoxa o cuando dice de Juan Pablo II: “Uno de los más valientes líderes espirituales de nuestro tiempo”.


El Secretario General del CMI, Samuel Kobia saluda a la congregación durante
la celebración ecuménica en la parroquia católica Nuestra Señora de la Concepción
en el Salvador. A su lado se encuentra el parroco católico Antonio Oliveira 


La formación ecuménica se refiere al hecho de que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ha dado muchos pasos en dirección de la unidad visible, pero éstos no han llegado o no han sido practicados por las iglesias. Esto revela la gran realidad del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y la preocupación de los líderes ecuménicos: ellos tienen interés real y posiblemente entusiasmo por su causa ecuménica, pero el común de los miembros de sus iglesias no los sigue. También son conocidos los problemas económicos que afronta. Esto explica buena parte de su actual estrategia para atraerse al mundo pentecostal y evangélico, lo que podría aportarles el entusiasmo pentecostal y también su dinero, así como el de los “evangélicos” (más bien, neo-evangélicos).

En lo anterior he tratado ya parte de lo que se propone el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), pero su objetivo final, por encima de cualquier otro, es la unidad visible de los cristianos y la constitución de una gran fraternidad humana universal.

Lo primero lo sostienen citando majadera y completamente fuera de contexto Juan 17:21, “Para que todos sean uno… para que el mundo crea”. Si se lee toda la oración del Señor allí se puede notar claramente que:

1) La unidad a que se refiere es como la que existe entre la Primera y la Segunda personas de la Trinidad, es decir, es espiritual;

2) Se refiere sólo a los verdaderos creyentes, los que lo son conforme a las Escrituras; no a los que sólo profesan ser cristianos, es decir, a los cristianos nominales;

3) La unidad espiritual de los nacidos de nuevo no es apreciada por el mundo, más bien la aborrecen. Al revés, la unidad ecuménica visible es entusiastamente aplaudida por el mundo.

Rechazamos terminantemente la unidad ecuménica visible, por ser una falsa unidad, pero debemos ser cuidadosos en mantener nuestra unidad espiritual efectiva con todos los verdaderos creyentes.

Es por su empeño en obtener la unidad visible que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) tiene estrechas relaciones con la Iglesia Católico-Romana (ICR). Antes solían ocultar y negar esas relaciones. Ahora las exhiben con mucha publicidad: los dignatarios del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y de la Iglesia Católico-Romana (ICR) se reúnen frecuentemente; Kobia ofrece orar por el éxito del pontificado del actual papa; la Iglesia Católico-Romana (ICR) es miembro de pleno derecho de dos de las comisiones más importantes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y de otros de sus organismos ecuménicos y participará activamente en la Novena Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en Porto Alegre, Brasil, en febrero de 2006. Esto debería ser cuidadosamente evaluado por todos aquellos que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) intenta atraer a su seno. EL Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ES UN CAMINO DE REGRESO A ROMA. En realidad, algunos notables líderes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) sostienen que la Reforma del siglo XVI fue un error y lo lamentan. En este camino de regreso a Roma es notable cómo Samuel Kobia, siguiendo a sus antecesores, exalta a papas y otras personalidades católico-romanas.


El Secretario General del CMI, pastor Samuel Kobia
saludando al actual papa católico Benedicto XVI


La constitución de una gran fraternidad humana universal es el objetivo final del diálogo con otras religiones. En el concepto ecuménico, diálogo no es simplemente una conversación o un intercambio de puntos de vista, sino un intercambio de ideas, en que cada parte participa para aprender de la otra y está dispuesta a abandonar parte de sus propias ideas, para llegar a un consenso. De modo que, desde esta perspectiva, el diálogo es alta traición contra el Señor y de la Palabra, quien nos dice: “Así que, hermanos, estad firmes y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra o por carta nuestra” (2ª de Tesalonicenses 2: 15).

Las religiones no cristianas y también las que se llaman cristianas, pero se han apartado de la enseñanza de las Escrituras, están muy interesadas en el ecumenismo y en su diálogo, porque éste se opone a la evangelización genuinamente bíblica y procura impedirla. Así se escucha frecuentemente a los líderes ecuménicos condenar lo que ellos llaman “proselitismo”. Según ellos, respetar las creencias de los demás significa dejarlos en ellas y no perturbarles en lo que creen, lo cual, desde el punto de vista de las Escrituras, significa dejarles en sus tinieblas y no hacer nada para que conozcan el genuino evangelio, que es el único que puede salvarles de la condenación eterna a ellos y a nosotros. Como realmente la mayoría de los ecuménicos no creen que la Biblia es realmente la Palabra de Dios, nos acusan de imperialistas, de soberbios, de creernos los únicos dueños de la verdad, porque predicamos a Cristo y a éste crucificado. Existe una fuerte tendencia humanista, fomentada y apoyada por los ecuménicos, para considerar delito la simple exposición de la Palabra de Dios. En Canadá e Inglaterra han sido encarcelados a lo menos un pastor y un predicador callejero por este supuesto delito. En Singapur no se puede realizar un congreso del C.I.I.C., porque allí la ley considera que cualquier declaración que exponga los errores de una ideología religiosa o de otra índole atenta contra la convivencia y fomenta el odio. Así va gestándose el mundo del anticristo.

Vale la pena considerar la declaración doctrinal del Consejo Mundial de Iglesias (CMI):

“El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es una comunidad de iglesias que confiesan al Señor Jesucristo como Dios y Salvador, según el testimonio de las Escrituras, y procuran responder juntas a su vocación común, para la gloria del Dios único, Padre, Hijo y Espíritu Santo”.

A primera vista, parece buena y posiblemente podríamos suscribirla, pero el asunto cambia completamente cuando sabemos que el mismo Consejo Mundial de Iglesias (CMI) no se preocupa de la forma cómo las iglesias miembros interpretan esta declaración, lo que queda de manifiesto por la pertenencia de unitarios -es decir, de quienes niegan la trinidad de Dios- al Consejo Mundial de Iglesias (CMI)

De acuerdo al modo neo-ortodoxo de decir, las palabras suenan bíblicas, pero se las puede hacer significar lo que cada uno quiera. Tenemos que repetirlo de nuevo: no son más que artimañas para cazar incautos o desinformados. Al comienzo, algunos ecuménicos intelectualmente más honestos criticaron y se opusieron a esa declaración.

Algo más que no puedo dejar de decir sobre el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es su doble norma de conducta debida al izquierdismo político, a veces extremo, de sus grandes líderes, que los lleva a una hipocresía evidente. Por ejemplo, habla de la “defensa de los derechos humanos en América Latina durante los años de las crueles dictaduras militares…”, pero nada dijo de las aún más crueles dictaduras comunistas, cuya crueldad y matanzas masivas de seres humanos salieron a la luz a la caída de estos regímenes, caída que fue lamentada por líderes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Aún más: todavía no dice nada de la violación de los derechos humanos y de la persecución de los cristianos en China, Corea del Norte y Cuba actuales. Condenó duramente la invasión de Irak, que eliminó una dictadura sanguinaria, pero nada dijo de las invasiones soviéticas de Hungría y Checoeslovaquia, realizadas para suprimir la disidencia política y la independencia de esos pueblos.


Pastores evangélicos y sacerdotes católicos participando
de una reunión religiosa ecuménica


C) LA IGLESIA CATÓLICO-ROMANA (ICR)

Muy brevemente, la Iglesia Católica Romana (ICR) es fuertemente contraria a las Sagradas Escrituras, entre otras cosas por lo siguiente:

1) Considera a un hombre pecador como único vicario de Cristo, en contra de lo declarado por el Señor, que señaló y envió como único vicario suyo en la tierra al Espíritu Santo: esto es basfemia;

2) Sus conceptos sobre María y sobre los santos no tienen ni el menor apoyo bíblico y aunque lo llamen “veneración” son claramente idolátricos, según Éxodo 20:4-5, que prohíbe inclinarse ante cualquier imagen, de la clase que sea. La Biblia dice que los idólatras no entrarán al cielo;

3) La Iglesia Católico-Romana (ICR) le añade a la Biblia, la Palabra de Dios. Le añade los libros apócrifos (elegantemente llamados “deuterocanónicos”), la tradición y el magisterio de la Iglesia. Esto la hace caer en la condenación de Deuteronomio 4:2: “No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno”; o de Proverbios 30:6: “No añadas a sus palabras, porque no te reprenda y seas hallado mentiroso”; o de Apocalipsis 22:18, “Porque yo os protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro”;

4) Sostiene una salvación sacramental, en la cual el bautismo quita el pecado original y hace hijo de Dios en una forma realmente mágica. Con esto, concuerda Kobia, cuando dice que “En el bautismo Cristo nos ha hecho propiedad suya”. Bíblicamente, el bautismo lo recibimos DESPUÉS que, por la fe, hemos sido hechos hijos de Dios.

El ecumenismo católico-romano ha sido fuertemente sostenido por el papa actual, en declaraciones en que se ha comprometido a trabajar sin ahorrar energías en la RECONSTITUCIÓN de la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo. Ha dicho que tiene un compromiso prioritario con la unidad de los cristianos.

Los ecuménicos del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) no pueden ignorar el sentido de la palabra: RECONSTITUCIÓN, ni tampoco esta otra declaración papal: “Querer LA iglesia significa querer la comunión de gracia que corresponde al designio del Padre desde toda la eternidad”, porque el ecumenismo católico-romano es muy simple: Vuelvan a mí y así se recompondrá la unidad visible de la iglesia.

La Iglesia Católico-Romana (ICR) no puede pensar de otro modo, no puede cambiar, ni negociar, sus doctrinas básicas. Puede expresarlas de modo diferente, pero no cambiarlas en nada. Aceptar un cambio sería destruirse a sí misma. Ella dice: Yo soy LA IGLESIA. No hay otra. Por cortesía puedo llamar iglesias (con minúscula) a ciertas comunidades eclesiales y, también por cortesía, puedo llamar “hermanos separados” a sus miembros, pero sólo yo tengo la plenitud de los medios de salvación.

Por lo tanto, el único ecumenismo posible para ella es el regreso a la Iglesia Católico-Romana (ICR) Los líderes ecuménicos del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) están de acuerdo con esto y algunos ya han hablado de reconocer al papa como el primero entre sus iguales y otros se están involucrando crecientemente en la adoración de María, aunque, por supuesto, ni católicos, ni ecuménicos protestantes hablan de adoración, pero eso es lo que realmente es, a la luz de las Escrituras.

Con este fin, la Iglesia Católico-Romana (ICR) garantiza, a quienes vuelvan, respetarles sus “tradiciones” y aceptar diferencias en asuntos menores, como el matrimonio de los sacerdotes, por ejemplo.

¿Pueden nuestros hermanos evangélicos, que mayoritariamente han salido de la idolatría y del error católico-romano, darse cuenta de la gigantesca traición de los líderes ecuménicos?


D) LA SEDUCCIÓN ECUMÉNICA PARA LOS PENTECOSTALES

A mi juicio, y esto es sólo una opinión personal, hay tres causas, a lo menos, por las que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) está activamente empeñado en ganar al pentecostalismo y a los neo-evangélicos para la causa ecuménica:

1) Ellos pueden aportar el entusiasmo y dedicación de que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI). carece. El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es un cuerpo de oficiales sin tropa. Los dirigentes tienen convicciones ecuménicas y, en muchos casos, entusiasmo, pero, en general, no la mayoría de los miembros de sus iglesias;

2) Ellos pueden aportar dinero, ya que por años el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ha enfrentado una crisis financiera debido a su frondosa burocracia, que ha tenido que ser podada forzosamente. Esto, a pesar de los cuantiosos recursos aportados principalmente por las iglesias nacionales, sostenidas con erarios públicos o estatales; y

3) Aunque el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) dice incluir a unos quinientos millones de cristianos, se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que no más de unos veinticinco millones -y muy posiblemente menos- de esos quinientos millones son practicantes, que por lo menos asisten regularmente a la iglesia.


Los pentecostales están en la mira del CMI para
integrarlos plenamente al Movimiento Ecuménico y
volverlos bajo la autoridad de la Iglesia Católica Romana


Entonces, las muchedumbres pentecostales y los numerosos evangélicos comprometidos pueden aportarle el número de que ahora carece.

A esto se agrega que, por lo menos en América Latina, el número de ecuménicos es verdaderamente exiguo y si mantienen su presencia es por la convicción de unos pocos y por las contribuciones financieras externas. Fui testigo, en la asamblea del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), realizada en Concepción, que de unos ochocientos delegados, no más de unos doscientos cincuenta estaban presentes regularmente en las sesiones.

La búsqueda de los pentecostales por parte del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) viene de antiguo. Emilio Castro, ex Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), metodista igual que Samuel Kobia, dice que ya en su tiempo de Secretario General hubo varios encuentros carismático-pentecostales mundiales.

En Chile, además de las tres iglesias pentecostales que pertenecen al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) (dos de ellas desde 1960 y que fueron las primeras iglesias pentecostales del mundo incorporadas al CMI) existe el Centro Evangélico de Estudios Pentecostales, en Concepción, fundado en 1963, que se declara abiertamente ecuménico y que ha participado en reuniones ecuménicas a lo menos desde 1995.


Obispo Ulises Muñoz, de la Iglesia Pentecostal
de Chile, orando en el culto celebrado en ocasión
de la visita del Secretario General del CMI


En Lima, en 1994, se efectuó una reunión de líderes del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), con cuarenta a cincuenta representantes de iglesias pentecostales, que había sido precedida de un trabajo muy “discreto” (¿o secreto?) de la pastora pentecostal chilena Marta Palma, antigua afiliada al Consejo Mundial de Iglesias (CMI), con iglesias pentecostales.

En Centroamérica, especialmente Nicaragua, existen desde hace bastante tiempo organizaciones ecuménicas, con fuerte presencia pentecostal, a veces mayoritaria, y crecientemente los pentecostales están estudiando en seminarios ecuménicos. En Chile, también, la Comunidad Teológica Evangélica, fuertemente ligada al ecumenismo, ha realizado un enorme trabajo de penetración en el mundo pentecostal, principalmente mediante sus cursos de extensión.

Samuel Kobia dice que algunos pentecostales y evangélicos entienden ahora que trabajan para el ecumenismo cuando participan en organizaciones paraeclesiásticas y actividades interdenominacionales, tales como las cruzadas de Billy Graham.

Más definidamente, del 30 de noviembre al 3 de diciembre de 2004 se reunieron en la sede del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), en Ginebra, Suiza, cien representantes de iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), de la Iglesia Católico-Romana (ICR), de iglesias pentecostales y otros, para “buscar maneras más efectivas de colaboración”.

En noviembre pasado (2004), el secretario General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Samuel Kobia, visitó Chile y se reunió especialmente con los líderes y representantes de las iglesias pentecostales afiliadas al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y otras cinco no afiliadas. (Cuando pregunté por esa visita de Kobia a Chile se me contestó evasivamente que era una visita “privada”).


Pastores pentecostales chilenos se encuentran
con el Secretario General del CMI, Samuel Kobia


Se han realizado muchas otras reuniones de todo nivel entre el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) e iglesias pentecostales en todo el mundo, que no detallo a causa del tiempo, pero la coronación de esta relación la expresa Samuel Kobia así: “…un segundo aspecto (el primero es la participación católico-romana en la Novena Asamblea del CMI) más general en América Latina, se refiere a la apertura de la Iglesia Pentecostal hacia el ecumenismo. El mayor número de iglesias pentecostales miembros del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es de América Latina. Tenemos un buen número de delegados de América Latina que son de iglesias pentecostales y que participan en el Foro Cristiano Mundial. Hace quince años, nadie hubiera dicho que las iglesias pentecostales tomarían parte en el diálogo ecuménico”.


A esto hay que agregar la siguiente afirmación de Marta Palma: “Este acercamiento se da en el marco de un proceso de búsqueda de comprensión del pentecostalismo como una expresión popular protestante que está planteando nuevos desafíos eclesiológicos y pastorales al movimiento ecuménico”.

Para conseguir este acercamiento creciente, los líderes ecuménicos se valen del halago y de la adulación, como la repetida referencia al entusiasmo y dinamismo pentecostal y a su “increíble riqueza”.

También usan “cebos”, como su continua referencia actual al Espíritu Santo, a la “espiritualidad”, al “evangelio en su plenitud” (o completo), a la “sanidad”. Los hermanos pentecostales deberían discernir lo que está detrás de estas palabras y el verdadero sentido que tienen para los ecuménicos. Ya me referí al sentido que tiene para ellos la palabra “espiritualidad”, lo que les permite referirse a la espiritualidad de la Iglesia Ortodoxa o de Juan Pablo II. En cuanto a la “sanidad”, noten nuestros hermanos que siempre lo ligan a la reconciliación. Hablan de sanidad divina y del cuerpo por la fe, pero sólo como introducción destinada a ganarse la simpatía y adhesión de los pentecostales, pero luego pasan a referirse por completo sólo a sanar las divisiones, primero entre cristianos y después en toda la humanidad. Así ocurrió notoriamente en un encuentro organizado en Chile por el CLAI, afiliado latinoamericano del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), sobre “sanidad”.

Tristemente, también compra conciencias el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), pagando viajes a sus reuniones y concediendo becas en instituciones ecuménicas, como el Instituto Ecuménico de Bossey o la Universidad Católica de Lovaina.

E) CONCLUSIÓN ¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?

Lamentablemente, el acercamiento desde los tímidos y casi clandestinos comienzos en la década del sesenta del siglo XX, hasta los públicos, abiertos y extensos encuentros actuales, hacen prever que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) tendrá pleno éxito en su estrategia para atraerse a la mayoría de los pentecostales.

Actualmente casi todos ellos expresan todavía su rechazo al Movimiento Ecuménico y son muy sensibles al creciente acercamiento del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) a la Iglesia Católica Romana (ICR).

Muchos creen que a ellos no les puede ocurrir que lleguen a estar involucrados con ese movimiento, con su apostasía y su traición al Señor Jesucristo, que nos rescató al precio de su sangre derramada, pero esto les coloca no en la situación de alerta (que ahora debería ser máxima) sino en un descuido del peligro, como le ocurrió a Pedro: “Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado. Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces” (Mateo 26: 33-34).

Esto es semejante a lo que ocurrió con muchos evangélicos en los primeros años del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Una sustancial mayoría lo rechazaba decididamente, incluido Billy Graham, en países como Singapur, Australia y muchos más, pero ahora casi todos están involucrados en el Consejo Mundial de Iglesias (CMI).


También estoy seguro que así como Dios separó para sí un remanente fiel, que seguimos denunciando y combatiendo la apostasía del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y su mundanalidad, así también Dios conservará a un grupo, muy probablemente pequeño, que no doblará su rodilla a este moderno Baal. A ellos les ofrecemos nuestro apoyo, colaboración y simpatía, ya que hemos pasado antes que ellos por esta dura experiencia de tomar el lado impopular y minoritario, pero fiel al Señor.

Les recordamos la Palabra del Señor:

“Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 17:14). (para usar el capítulo favorito de los ecuménicos, pero del cual olvidan todo, salvo el versículo 21);

“No temáis, manada pequeña, porque al Padre ha placido daros el reino” (Lucas 12:32); y

“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16: 33).

A quienes están dispuestos a acercarse al Consejo Mundial de Iglesias (CMI), hoy o más adelante, les recordamos la severa amonestación del Señor en 2ª de Crónicas 19:2, amonestación que el rey Josaphat desoyó: “Y salióle al encuentro Jehú, el vidente, hijo de Hanani, y dijo al rey Josaphat: ¿AL IMPÍO DAS AYUDA Y AMAS A LOS QUE ABORRECEN A JEHOVÁ?...”.

Finalmente, transcribiré la Resolución Nº 10, adoptada en el Decimoséptimo Congreso Mundial del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC).


Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC)


SOBRE EL CMI Y EL MOVIMIENTO PENTECOSTAL

El 17º Congreso Mundial del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC), realizado en el Centro de Entrenamiento para Jóvenes del Siglo XXI, de la Iglesia Presbiteriana Bíblica Gloria, de Seúl, Corea del Sur, del 8 al 14 de junio de 2005,

CONSIDERANDO que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) está realizando grandes esfuerzos para seducir a las Iglesias Pentecostales, para que se incorporen al movimiento ecuménico y para llevarlas eventualmente de regreso a la Iglesia Católica Romana (ICR);

CONSIDERANDO que la mayoría de las Iglesias Pentecostales rechaza el ecumenismo y no desea regresar al yugo de la Iglesia Católica Romana (ICR);

CONSIDERANDO que las Iglesias Pentecostales no pueden ingresar al Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC) debido a que teológicamente no pueden aceptar la Biblia como ÚNICA regla de fe y conducta;

CONSIDERANDO que, no obstante, es evidente que hay verdaderos creyentes en las Iglesias Pentecostales; y

CONSIDERANDO que la oposición al Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y a su Movimiento Ecuménico requiere la cooperación de los que lo rechazan;

RESUELVE, POR LO TANTO:

a) Exhortar a las Iglesias Pentecostales, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, para que formen un frente común contra el ecumenismo;

b) Ofrecerles toda la ayuda que deseen, de parte del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC), para que se organicen para resistir a la seducción del Consejo Mundial de Iglesias (CMI); y

c) Exhortar a todos los miembros del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC) para que oren al Señor para que él levante los líderes pentecostales que se necesitan para unir sus iglesias en una asociación que pueda resistir efectivamente la seducción del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).


El evangelista Jorge Raschke de Puerto Rico se ha constituido
en uno de los principales líderes pentecostales que esta haciendo
frente a los movimientos apostatas y a las herejías en América Latina
y principal blanco de los ataques del G12 y de Creciendo en Gracia


 



* El doctor Nadir Carreño Maufras es el actual presidente de la Alianza Latinoamericana de Iglesias Cristianas (ALADIC). Ocupa también el cargo de Vicepresidente del Concilio Internacional de Iglesias Cristianas (CIIC). Es pastor de la Iglesia Presbiteriana Fundamentalista Bíblica "Smirna" en Santiago de Chile. Este tema fue expuesto en la Conferencia Pública de la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas de Chile (CIEF), realizada en la Primera Iglesia Bautista de Santiago de Chile, el viernes 26 de agosto del 2005.

Sitio Web de la Iglesia Presbiteriana Fundamentalista Bíblica "Smirna" (Pr. Nadir Carreño):

http://www.smirna.cl

La Firmeza de la Iglesia Fiel


Pastor David Horta

Jueves 24 de Mayo del 2007
Sociedad
 Chile

Por: Rvdo. David Horta Sepúlveda*

“Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten; he aquí, yo los constreñiré á que vengan y adoren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado. Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra. He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo.” (Apocalipsis 3:7-12).

“No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.” (Lucas 12: 32)

I. INTRODUCCIÓN

La Iglesia de Jesucristo a través de los tiempos a debido enfrentarse permanentemente a las dificultades y pruebas que como mortales zarpasos, el “león rugiente” a lanzado y lo seguirá haciendo porque sabe que tiene poco tiempo.


“Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devore: Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo”
(1 Pedro 5:8-9).

Si eres miembro del cuerpo de Cristo, ósea de la Iglesia fiel y verdadera, prepárate para enfrentar un enemigo.  Quizás no quieras pensarlo ni aceptarlo - pero si has determinado seguir a Jesús con todo tu corazón, Satanás te ha marcado para destrucción.  Y él va a inundar tu vida con toda clase de problemas.


El apóstol Pedro advierte: “Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración” (1 Pedro 4:7). En otras palabras, él está diciendo: “Este no es el tiempo de liviandad ni de falta de compromiso. Tienes que estar sobrio mentalmente en los asuntos espirituales. Es cuestión de vida o muerte”

¿Por qué la necesidad de estar serio?  El final está cerca - y nuestro enemigo ha aumentado el fuego.  Nos está buscando como león, escondiéndose en la hierba, esperando la oportunidad para saltar.  Él quiere devorarnos - absolutamente destruir nuestra fe en Cristo. El quiere como desde que Cristo fundó la iglesia, destruirla a como dé lugar.

Algunos cristianos dicen que no debemos hablar acerca del diablo, que es mejor que lo ignoremos.  Otros tratan de negar su existencia.  Por ejemplo, teólogos liberales discuten que no hay diablo, ni infierno, ni cielo.

 

Pero el enemigo de nuestras almas no va simplemente a desaparecer.  Pocas figuras bíblicas han sido identificadas tan clara y extensivamente.  Es descrito como Lucifer, Satanás, diablo, engañador, estorbador, maligno, usurpador, impostor, acusador, devorador, dios de este mundo, gobernador de las tinieblas, serpiente antigua.
Estas descripciones enfáticas me dicen que el diablo es real.  Y sabemos por las Escrituras que él maneja un poder real.  Ahora mismo él está obrando en la tierra - en nuestra nación, ciudades, congregaciones, hogares, y vidas individuales.

II. LA IGLESIA FIEL

La Iglesia de Jesucristo, o la “Iglesia fiel” es una y no tiene un nombre denominacional determinado ya que la componemos todos aquellos que hemos sido limpiados de nuestros pecados, en la sangre del Cordero por sola fe en el hijo de Dios, nuestro Salvador Jesucristo.

La Iglesia fiel eso si es identificable por características propias, que la Biblia nos indica y que las vemos claramente especificadas  en  el mensaje a la iglesia apostólica de Filadelfia.

 

1. “Yo conozco tus obras: …”. La iglesia fiel al igual que Filadelfia es una iglesia irreprochable que trabaja incansablemente y mantiene una posición sólida. El “Yo conozco tus obras…”, implica que Dios sabe y valora el esfuerzo que se hace en mantener la fidelidad; “Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido” (Apocalipsis 2:2-3).

 

2. La Iglesia Fiel se distingue porque guarda y ama la Palabra de Dios: “…Y has guardado mi Palabra…” ( Apocalipsis 3:8). Hoy cuando existe un ataque permanente del diablo para corromper y destruir la Palabra de Dios; La iglesia fiel permanece firme en ella, tomando una decisiva acción de defensa de la fe y proclama del evangelio de Jesucristo en su pureza original. Esta defensa no se puede hacer sino existe amor por Dios y su Palabra; Pablo dice a los filipenses,“Pero los otros por amor, sabiendo que soy puesto por la defensa del evangelio” (Filipenses 1:17). El guardar la Palabra implica pelear la batalla de la fe, defendiendo activamente la sana doctrina; “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos” (1 Timoteo 6:12).
El que guarda la Palabra, obedece a Dios en amor; “Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada” (Juan 14:23).

 

3. La Iglesia fiel no niega el nombre de Jesucristo. Hoy hay muchos que llevan el nombre de Jesucristo en sus labios, pero le niegan constantemente en sus actos, lo que significa que verdaderamente no está en sus corazones. Estos son los que traen el mundo a la iglesia, aquellos que pervierten el evangelio. La Biblia nos advierte al respecto: “Pero hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada” (2 Pedro 2:1).

 

La iglesia de Filadelfia debió sufrir la opresión de un mundo pagano y de una religión muerta y por ende falsa, pero nunca la iglesia desfalleció, mantuvo la fidelidad a su Señor, esta es la iglesia fiel, esta es la iglesia que reinará junto a El; “Si sufrimos, también reinaremos con él: si negáremos, él también nos negará” (2 Timoteo 2:12).

 

Cada uno de nosotros está llamado a permanecer fiel y a llevar con amor el nombre de Jesucristo en nuestras vidas y a su presencia en nuestros corazones.

III. LA FIRMEZA DE LA IGLESIA FIEL

Cuando hemos visto las características de la iglesia fiel nos  conviene desarrollar un poco más la respuesta a la pregunta, ¿ en que se basa la firmeza de la iglesia fiel?. La Iglesia hoy puede perder el rumbo al respecto, ya que muchos creen que la firmeza pude basarse en las capacidades humanas, en los recursos, en las cualidades de una congregación etc. La lista puede ser más larga de lo que creemos.

En el mensaje a la Iglesia de Filadelfia se consigna que esta iglesia pudo haber sido muy débil y con poco poder en el ámbito que se desenvolvía, pero era indispensable que así fuera, la iglesia hoy pareciera ser más firme y segura de acuerdo a su capacidad, pero esto es humano. Dios necesita que la iglesia no base su firmeza en sus propias capacidades, sino en El mismo, en Dios. La Iglesia debe de basar su testimonio y firmeza en la autoridad del Espíritu Santo, de esta manera será un testimonio firme, sólido e irresistible.

El apóstol Pablo señaló: “Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres. Porque mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles; Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar á los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte; Y lo vil del mundo y lo menos preciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es;  Para que ninguna carne se jacte en su presencia” (1 Corintios 1:25-29).


Pablo añadió a esta verdad con su propia experiencia, diciendo: “Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso” (2 Corintios 12:10), esto porque el Señor le había dicho: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo” (2 Corintios 12:9)

 

La firmeza de la iglesia está en el poder de Jesucristo. La Iglesia hoy no debe perder está verdad, ya que su solidez se basa en ello; en Jesucristo la piedra reprobada por los hombres; “Si empero habéis gustado que el Señor es benigno; Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa, Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espitirual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en ella, no será confundido. Ella es pues honor á vosotros que creéis: mas para los desobedientes, La piedra que los edificadores reprobaron, Esta fué hecha la cabeza del ángulo; Y Piedra de tropiezo, y roca de escándalo á aquellos que tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; para lo cual fueron también ordenados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable” (1 Pedro 2:3-9).

 

“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:20). La Firmeza y Poder de la Iglesia está en nuestro Dios.

IV. CONCLUSIÓN

El diablo declaró guerra contra la Iglesia Fiel, ósea la simiente de Cristo. Esto quiere decir que está en guerra con cada creyente verdadero en la tierra. Apocalipsis 12: 13 y 17, nos dice:

“Y cuando vio el dragón que él había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había parido al hijo varón”. “Entonces el dragón fue airado contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.”


Satanás ha dirigido su ira contra la iglesia de Jesucristo. Y ha reservado su peor ira para los creyentes que guardan los mandamientos de Dios y confían en él.

El diablo sabe que esta guerra es su última oportunidad, porque sólo queda un corto tiempo antes del regreso de Cristo por su novia: “...sabiendo que tiene poco tiempo” (verso 12). Por lo tanto, la guerra de Satanás contra la iglesia fiel es la más intensa de todas. Él quiere ganar lo que perdió con Cristo - así que no se detendrá ante nada por destruir la fe de la Iglesia. Esto significa que va a usar todas sus armas contra nosotros - toda sutileza, y engaños. Lo anterior nos llama a permanecer vigilantes y en conciencia espiritual respecto a los momentos que vivimos como hijos de Dios y parte de la Iglesia de Jesucristo. Y cuando estemos en estas aflicciones, combates y pruebas recordemos las Palabras que el Señor dio a la Iglesia de Filadelfia; “Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar á los que moran en la tierra” (Apocalipsis 3:10). Que consuelo tremendo es saber que si permanecemos fieles en la paciencia, aún cuando sufrientes, seremos librados de la hora amarga de la gran tribulación.


Y aún más recordando las palabras del evangelio de San Lucas; “No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino” (Lucas 12:32), con cuantos renovados bríos debemos de “Pelear la buena batalla de la Fe”.


Que Dios sea levantando nuestros brazos caídos y nos lleve a la victoria. La Biblia dice: “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo” (Apocalipsis 3:12).

 



* El reverendo David Horta Sepúlveda es pastor de la 3ra. Iglesia Metodista Independiente, ubicada en Las Estepas 763, Villa Francia, Comuna de Estación Central en Santiago, Chile. Además es miembro de la Confederación de Iglesias Evangélicas Fundamentalistas (CIEF) de Chile. 

Blog de la 3ra. Iglesia Metodista Independiente (Pr. David Horta):

http://www.gratisweb.com/evangelmet

Defensa de la Fe y Separación




Jueves 10 de Mayo del 2007
Iglesia
 Brasil

Por Dr. Silas E. de Oliveira*

La fe, como la define Hebreos 11:1, es “la sustancia (o firme fundamento) de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”.

 

Esa es la definición de la fe verdaderamente salvadora. Es ella la que produce lo que se dice en Efesios 2:8-9: “Porque por gracia sois salvos, por la fe y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.

 

Es precisamente a esa fe salvadora a la que se refiere el apóstol Pablo cuando define el evangelio mismo de Cristo y la maravillosa justificación que se realiza mediante ella en Romanos 1:16-17: ”Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es potencia de Dios para salud (salvación) a todo aquel que cree; al judío primeramente y también al griego. Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe, como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe”.

 

Es significativo que los que reciben (puesto que es de Dios) esa fe salvadora son los que se identifican realmente como hijos de Dios, como se lee en Juan 1:12: “Mas a todos los que le recibieron dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre”.

 

Hemos estado viviendo un período de grandes desafíos en cuanto a la pureza de la verdad y, consecuentemente, de la fe. La proliferación de seudo-verdades y fe han engañado al pueblo en general. Existe mucha confusión producida por Satanás. Por eso la iglesia verdadera tiene que intensificar la posición que debe tener de defensa de la fe verdadera, pues muchas cosas apremiantes y urgentes tienen que ser enfrentadas en el umbral del Tercer Milenio, entre ellas el equilibrio teológico y doctrinal mismo. Las doctrinas más exóticas han invadido los púlpitos de las iglesias evangélicas. Parece que el pueblo de Dios ha sido dominado por una fiebre doctrinal, en la que la inconstancia producida por las novedades interpretativas es lo único constante. Cuando grupos fundamentalistas, o aun conservadores, tratan de resistir a esas embestidas doctrinales, recurriendo a la posición bíblica histórica y verdadera, las personas más audaces se retiran de sus grupos originales de fe, para formar otros grupos con posiciones doctrinales absurdas.

 

Sin duda, esto está ocurriendo desde hace largo tiempo, pero ahora se acentúa por el número de sectas y grupos seudo-evangélicos que van apareciendo. En realidad, las personas ya no se preocupan de lo que es correcto, sino de lo que sienten. En la religiosidad emocional, en la que se llega al extremo de juzgar las enseñanzas de la Biblia de acuerdo con las experiencias y sensaciones empíricas, cuando lo correcto es examinar las experiencias a la luz de las normas bíblicas. Esto corresponde bien a las palabras de Pablo a Timoteo: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2ª a Timoteo 4:3-4).

 

Parece que la invención de fábulas es más activa que nunca. Los cristianos parecen satisfacer su yo espiritual según su conveniencia y dejan de ocupar tiempo en lo que realmente edifica la vida y el cuerpo de la iglesia. Gana el reino de las tinieblas cada vez que los asuntos internos nos distraen de la tarea de testificar por la fe (Hechos 1: 8) y del crecimiento en la gracia y conocimiento de Jesucristo (2ª de Pedro 3:18; Efesios 4:1-16).

 

Esto es tan cierto que el propio concepto de fe salvadora, producida por el mismo Dios, quien es el autor y consumador de esa fe verdadera y que, por su infinito amor, la dio a sus hijos, ha sido substituido por la predicación de un seudo-evangelio de sanidades, de prosperidad, de emociones, etc., por los conceptos satánicos de “fe religiosa”, “fe humana” y “fe en los milagros”, además de otras falsificaciones.

 

TIPOS ENGAÑOSOS DE FE: ARTIMAÑAS DE SATANÁS

 

Desgraciadamente vivimos en medio de una proliferación de varias otras clases de fe que engañan al pueblo. Por ejemplo, como dije antes: “La fe religiosa”, que es la que ha producida todas las religiones del mundo, menos la verdadera religión cristiana, que ha resultado de la acción y revelación de Dios.

 

El fenómeno religioso es universal. El sentimiento religioso en los seres humanos en una realidad y tanto que hasta los ateos tienden a crear algún substituto de la religión y, en consecuencia, a hablar de alguna fe.

 

“La fe humana”, que es la fe que los hombres tienen entre sí y en la preservación de la naturaleza. Por más desconfianza que exista, y existe mucha, siempre hay un elemento de fe que permite la sobrevivencia de la sociedad. Sin alguna clase de fe no podría haber comercio, nadie usaría los medios de transporte, no se haría nada. En realidad, sin fe en los hombres, en los documentos, en las leyes, en las posibilidades del futuro, en la continuidad de las leyes naturales, la sociedad humana no sobreviviría. La fe humana se aplica también a los poderes o facultades extra-sensoriales y a la tendencia a abusar de eso, con lo que se termina por confundir lo natural con lo sobrenatural (parapsicología invadida por el espiritismo). Satanás y sus demonios aprovechan esa confusión e invaden esa área, con lo cual aumenta la confusión, hasta llegar a niveles, muchas veces, incontrolables, que impresiona hasta a los creyentes. Todo eso es el resultado de una “fe humana”, que no tiene relación alguna con la fe cristiana, que es la bendita fe salvadora.

 

Pero hay todavía otro tipo de fe, bastante sutil, me refiero a la “fe en los milagros”. Ésta se expresa o se aplica de varias maneras. Algunos creen en los milagros de la Biblia y sólo en ellos; otros creen en milagros actuales; hay quienes tienen fe para recibir beneficios milagrosos y también hay quienes tienen fe para hacer milagros. En este caso la situación ofrece terribles riesgos de acción satánica, que puede confundir al pueblo evangélico que no es firme.

 

La fe en los milagros puede ir junto con la fe salvadora, pero también puede darse sin la fe salvadora, por acción satánica.